Mi última perra: La Colmillo
Por Andrés Agüero Hace muchos años, una exnovia de cuyo nombre no quiero acordarme me dijo que cuando vivimos un trauma muy fuerte, una de las tantas formas que tiene nuestra mente para protegerse es borrar completamente ese recuerdo. Creo que la palabra que utilizó fue forclusión. No he pensado en esa palabra hasta hace unos días. Por azares del destino me vi forzado a escribir sobre un tema que me parecía poco importante para un trabajo de uno de los diplomados que llevo en simultáneo, supongo que para sentir que hago algo importante con mi vida. Teníamos que escribir sobre mascotas porque ese fue el tema que mi grupo eligió. Yo quería que el trabajo fuera sobre avances tecnológicos, negocios basados en esos avances, cosas que suenan a futuro, a innovación, a esa solemnidad ridícula que uno adopta cuando quiere parecer más inteligente de lo que es. Pero a la mayoría se le ocurrió que era lindo hacer el trabajo sobre perros. La vida está llena de casualidades, y creo que esta fue ...